Tiempo de creer

Relato Completo

Autor: Claudio Landete Anaya.

Origen: Mataró, Barcelona, España.

Relato Inédito.

 


TIEMPO DE CREER


Devoción

-Entonces soy psicoactiva... -dijo Loana.
-Bueno, psicoactivo es un término muy genérico, además de un eufemismo. En realidad son facultades empáticas lo que posees. Eres perfecta para esta tarea porque eres joven y tu cerebro tiene la capacidad de adquirir nuevos registros; mujer, lo que implica mayor sensitividad y en último lugar, pero no menos importante: eres una persona comprometida, con capacidad de renuncia y que desea hacer el bien a sus congéneres.
-Aliviarles del dolor y la culpa. Eso es lo que quiero, ¿Podré hacerlo?.
-Te enseñaremos a traer mayor paz y consuelo a estos mundos.


Tras el ritual previo de la presentación de credenciales, el hemiciclo fue llenándose conforme los consejeros se sentaban en sus escaños. Se iniciaba el nuevo curso político en aquel órgano de mediación internacional conocido como Consejo Global.
Los próximos meses prometían ser interesantes. Una nueva religión había nacido entre las estrellas. Poco se sabía de ella, sólo que se diferenciaba de todo lo conocido o revelado al hombre hasta la fecha. La nueva fe no necesitaba de la existencia de un Dios para canalizar el fervor de sus creyentes. Los nuevos dioses eran ahora de carne y hueso. No como antes con verdades reveladas y dogmas incuestionables.
Las mentes más liberales veían normal este hecho, pues la historia de las religiones siempre se ha confundido con la historia de los hábitos, costumbres y supersticiones de la sociedad en cada momento. Y si la humanidad evolucionaba ascendiendo por la escalera del progreso y del conocimiento, también las creencias debían de hacer lo propio. Fuese como fuere, los miembros del Consejo Global deberían de calibrar en su justa medida el impacto que tendría sobre la sociedad terrestre el nuevo culto y definir el marco normativo que habría de regular sus relaciones con las viejas religiones tradicionales.

Desde la mesa presidencial, los experimentados ojos del prefecto Filipo Larnaka ya reconocían a los que serían los actores principales en los próximos debates, aquellos que levantarían la voz con mayor ímpetu, llevando el peso de los discursos y negociaciones. Contempló como Aristóbulo Duris, el consejero griego, platicaba animadamente con miembros de su partido. El prefecto también buscó los escaños de Meandro Carano y del siempre polémico Clito Manguel. Portavoces de los partidos Humanista y Tecnócrata, respectivamente.

Cuando la cámara quedó sin un asiento vacío, todos los presentes juraron su cargo con las palmas de las manos levantadas, símbolo de transparencia y honestidad en el proceso político. Sólo el bien común debía de influir en las decisiones que adoptaran los consejeros en la nueva legislatura que acababa de comenzar aquí y ahora.

Constricción

-Cuando se comete una falta, cualquier tipo de acción innoble, te embarga una sensación de encogimiento y, aunque se intente ignorar o disimular, es una experiencia dolorosa. Ése es el primer cometido en el ritual de exculpación, también llamado redención: descubrir si es verdadero el arrepentimiento del pecador que se dirige a un centro de redención buscando expiar su culpa. Los fenómenos purificadores no pueden ser accesibles de forma gratuita. Es obligado un sentimiento de constricción y culpa. Por ello los redentores han de disponer de facultades empáticas, para vislumbrar si el pecador está arrepentido. ¿Lo comprendes, Loana?
-Sí, sí.


La nave de los Redentores partió del Cinturón de Kuiper, después de hacer de esa zona en los últimos años el área más estable de toda la Vía Láctea. Las estadísticas confirman que los habitantes del Cinturón, a pesar de sus penosas condiciones de vida y de un pasado que deja mucho que desear, han encontrado una paz interior difícil de explicar. Se empieza a hablar de esas colonias como un modelo de convivencia y armonía. Los datos económicos también alaban el extraño experimento espiritual que allí ha tenido lugar, la producción ha llegado a máximos históricos. Y tal logro sólo tiene una justificación, aunque contrarie a muchos: la nueva religión que llaman Redención.
Una vez sentados los pilares en las colonias de Kuiper, una delegación de Maestros Redentores parte en la misión de enseñar sus prácticas al resto del Sistema Interior.
Neptuno es la primera escala prevista del viaje.
El planeta de color marcadamente azul, debido a la absorción de la luz azul por el metano de su atmósfera, deniega la petición de atraque del Argos, navío donde viajan los Redentores, hasta que el Consejo Global no se pronuncie al respecto.
El capitán del Argos formula una protesta basándose en los artículos 15 y 16 del Convenio de Navegación Interplanetaria. Pero la posición de las autoridades locales no se mueve un milímetro. Les permitirán repostar combustible en órbita y se les entregarán los alimentos que precisen, pero la nave no accederá a la colonia de Neptuno, salvo aprobación expresa del Consejo Global.
En la Tierra, el prefecto Filipo Larnaka, convoca la Asamblea de portavoces en un intento de desbloquear el conflicto, pero no se aprecia ni voluntad ni solución a corto plazo porque los portavoces declinan responder ni adoptar acuerdo alguno hasta no disponer de instrucciones precisas de sus propios partidos políticos. Aristóbulo Duris encabeza la facción más crítica y hay que llamarle varias veces al orden por el lenguaje inflamado que utiliza cada vez que toma la palabra.
Los Maestros Redentores, al conocer la situación política, evitan mayor discusión y conceden tiempo al diálogo, desisten de pisar Neptuno y disponen un nuevo destino: Urano.

Confesión

-El ritual de exculpación continúa con la declaración mental de faltas cometidas. Los redentores sólo deben centrarse en la sensación de desasosiego, en el sentimiento de culpa. La empatía permite reconocer la severidad del arrepentimiento. Ninguna otra circunstancia es relevante para nosotros. La empatía es una habilidad mental de nivel 1, sólo permite reconocer y transferir sensaciones y estímulos, no permite conocer los hechos innobles. No existe más vínculo entre pecador y redentor, como sí podía darse en anteriores sistemas confesionales: ni identidad, ni posición social, ni datos familiares... La confidencialidad es total en el ritual de exculpación.
-¿Cómo podemos perdonar los pecados? -preguntó Loana.
-No somos dioses, no perdonamos; simplemente purificamos -dijo el Maestro Redentor a su aprendiza.


-No les quepa la menor duda, lo que vamos a hacer es necesario. Que no se ablanden sus conciencias pensando que vamos a repudiar una religión seria y digna. Piensen en la Redención como en una especie de secta exótica y destructiva. Todos los aquí presentes podemos pensar y rezar de formas muy distintas, pero han existido en el pasado y actualmente una serie de elementos comunes que en cierto modo nos hermanan.
>>El principal elemento común es el Libro Sagrado. Cristianismo, Judaismos, Islam... todas tienen un texto sagrado, unas directrices básicas que se han perpetuado por escrito a lo largo de los siglos. Ya se llame Biblia, Torá o Corán.
>>Otro punto en común es la esperanza en una entidad superior o divinidad que realiza el papel de regulador espiritual, castigando a los infieles y recompensando a los creyentes con alguna forma de paraiso.
>>Independientemente incluso que algún presente de las religiones aquí reunidas haya predicado desde sus orígenes una relativa superioridad respecto a las demás, eso en este momento es trivial e irrelevante. Vuelvo a repetirles que es mucho más lo que nos une y por ello estoy aquí, para pedirles que todos hagamos un frente común contra la secta que viene del espacio, una alianza de las religiones tradicionales.
Poco a poco todos los semblantes allí reunidos asintieron con gesto de aprobación.
-Bien. Dado que no hay discrepancias entre nuestras filas, ahora queda hacer que los hombres políticos hablen por nuestras bocas y levanten la voz en nuestro nombre en aquellos foros de decisión que nos convengan.
Después de un largo suspiro, la voz añadió con aire cansino.
-Todos los patriarcas religiosos aquí reunidos hemos pedido alguna vez tolerancia para nuestras creencias. Que negar el beneficio de la duda a la secta llamada Redención no les haga sentir sucios e indignos. La Redención no reconoce la presencia de un Dios verdadero como principio impulsor de este universo. La negación de la divinidad ahogará cualquier cargo de conciencia o flaqueza que pueda presentarse en el futuro. Por eso, los hombres que vienen de las estrellas nunca podrán aspirar a sentarse al lado nuestro como iguales. Eso es imposible e impensable.


Comunión


-En términos estrictamente físicos, la fe es un estado energético. La Cámara de Saturación funciona como un sistema psíquico cerrado formado por pecador y redentor. Y en todo sistema cerrado la cantidad de energía permanece constante. Es sencillamente el Principio de conservación de la energía. En el pecador hay una degradación de su energía psíquica, lo que llamamos el sentimiento de culpa. El redentor absorbe ese sentimiento de culpa ajeno hacia él; saturando su propio sistema nervioso para liberar al pecador. Esta es la base del fenómeno purificador: una transferencia de energía psíquica -expuso el Maestro Redentor.
-En ese caso, los remordimientos y el desasosiego asaltarán después al redentor, ¿no? -preguntó preocupada Loana.


Lejos de lo que podía imaginarse, Clito Manguel hizo una exposición sosegada de los datos que se conocían hasta la fecha. La Redención parecía ser un fenómeno traslativo por el que la sensación de culpa salía del cuerpo del pecador. Los consejeros más radicales comenzaron a burlarse, interrumpiendo el pleno con palabras como: Exorcistas. Bufones. Sectarios.
Las filas conservadoras eran las más ofensivas con el infatigable Aristóbulo Duris a la cabeza. Los miembros del Partido Humanista casi iban a la zaga formulando insultos. El Prefecto Larnaka se vio obligado a rogar orden y silencio a sus señorías más exaltadas para que el consejero Clito continuase con su disertación.
Cómo se realizaban aquellas prácticas todavía era desconocido. De las estrellas llegaban rumores acerca de un fenómeno psíquico vinculado a las ondas alfa del cerebro, pero el desconocimiento era casi total y así continuarían las cosas mientras no se permitiera atracar a la nave de los Maestros Redentores en algún espaciopuerto. Nada se podía avanzar sin escuchar a los peregrinos que venían desde las estrellas.
Clito aconsejó con acierto no sacar conclusiones sin escuchar a todas las partes. Y en lo que al culto llamado Redención se trataba, no había ningún interlocutor autorizado. Era menester hablar con los hombres de las estrellas sin más dilación.

La simple idea de entrar en contacto con los Redentores, y que estos puedan tener la más mínima oportunida de explicar sus prácticas, levanta ampollas. Ni el Prefecto Filipo Larnaka en la mesa presidencial ni el consejero Clito Manguel en su escaño comprenden el profundo sentimiento de repulsa que domina en el Hemiciclo. Mas todo es en vano, las filas conservadoras, junto con las humanistas, abandonan acaloradamente sus escaños y la votación queda en suspenso indefinido.

Mientras tanto, pocas horas después, en las proximidades de Urano, las autoridades locales informan a la nave de los Redentores que el Consejo Global todavía no se ha pronunciado y por tanto les está prohibido pisar cualquiera de los colectores planetarios que rodean al gigante gaseoso. Se aconseja a los miembros del Argos que se encaminen a PS-Perseo, la plataforma sideral próxima a Saturno y que obita en un vector de vuelo que por convenio se considera espacio internacional.


Transmigración

-Hay límites que no podemos traspasar. El más importante es respetar el Intervalo de regeneración. Un Maestro Redentor necesita un mínimo de tres días para que su sistema nervioso se recupere del esfuerzo de absorber los remordimientos ajenos.
-¿Somos devoradores de pecados? -preguntó Loana.
-En cierto modo... sí. Aunque lejos de la visión popular que se tiene de nosotros. El rito de purificación tiene un elevado coste personal para el redentor. Cargar con las culpas ajenas sólo reporta sensaciones negativas contra las que se ha de luchar mientras dura el intervalo de regeneración. No te engañamos, Loana, esta práctica es muy sacrificada y requiere una gran capacidad de renuncia. ¿Aceptarás perder parte de tu vida por aliviar el espíritu de los demás?


Los Maestros Redentores nunca sabrán si en circunstancias normales hubieran dejado atracar al Argos en la plataforma sideral. Pero una parte de PS-Perseo estaba en llamas cuando llegaron, concretamente el sector diecisiete y eso aceleró los acontecimientos. Un accidente desafortunado había provocado la explosión de varios depósitos químicos.
El Convenio de Navegación Interplanetaria tiene una disposición adicional al final del texto legal. En caso de catástrofe espacial, las naves circundantes están obligadas a conceder auxilio, para ello retiran sus distintivos y enarbolan el pabellón humanitario. Los hologramas cromáticos que salpican la proa y la popa de los navíos adquieren los colores verde y azul, como muestra de intenciones solidarias El convenio de navegación también obliga a los afectados a recibir la ayuda. En el cosmos prima la seguridad de la población sobre cualquier otro asunto.

Los equipos de emergencia de la plataforma intentaban por todos los medios a su alcance que las elevadas temperaturas no afectaran a las cúpulas electromágnéticas. Conforme los sistemas automáticos anti-incendios aislaban los focos de ignición, se rescataban los primeros quemados. Quemaduras químicas de tercer grado. Intoxicación por inhalación de gases tóxicos. Pronóstico: extremadamente grave. Siete afectados.
A pesar de los fármacos inteligentes, los quemados no dejan de padecer y sus gritos resuenan en las paredes modulares de PS-Perseo como un eco macabro. Y, como milagro, los peregrinos de las estrellas ofrecen sus habilidades a los moribundos.
No es fácil explicar lo que pasó después. Los Redentores pusieron ambas manos en los lóbulos frontales de los quemados y los gritos de dolor comenzaron a apagarse gradualmente. Es verdad que fueron muriendo a las pocas horas a causa de las lesiones, pero los Redentores absorbieron en aquel singular contacto telepático el infinito dolor de los cuerpos calcinados. Los quemados recibieron el fin de una forma lúcida, digna y consciente. Murieron en orden y paz.
Una vez sofocadas las llamas y llorando los difuntos, los habitantes de PS-Perseo no hablan de otra cosa, los hombres de las estrellas expulsaron el sufrimiento de los accidentados.
Al día siguiente aparecen las primeras ofrendas y regalos (principalmente comida), junto a los amarres energético que sujetan el Argos al espaciopuerto. Es la forma que tienen los habitantes de la plataforma de dar gracias a los hombres santos.


Exculpación


-¿Qué pasaría si entro sola en la Cámara de Saturación? -preguntó Loana.
Nada. Absolutamente nada. La empatía necesita participar de sentimientos ajenos. Sin la presencia de una segunda persona no se establece ningún flujo de sensaciones o sentimientos. La Cámara de Saturación está pensada para aislar del resto del mundo la comunión de mentes que se establece entre pecador y redentor. Es un acto íntimo. Pero el receptáculo no tiene ninguna propiedad excepcional. No es ningún amplificador ni acumulador psíquico. Es una más de las muchas ideas preconcebidas y erróneas acerca de la redención.

Las comunicaciones entre la plataforma sideral y el resto de asentamientos humanos no ocultan un profundo sentimiento de admiración hacia los Maestros Redentores.
Los patriarcas religiosos en la Tierra son más conscientes todavía de que la práctica denominada Redención supone un serio problema para sus intereses y que las formas ancestrales, mejor dicho milenarias, de entender la fe están amenazadas. Un solo espaciopuerto ha acogido a los peregrinos de las estrellas, PS-Perseo, y ya se ha rendido a la nueva doctrina.
La voz de Romano Barredo, el líder y motor de aquella clandestina alianza religiosa, volvió a oírse:
-Necesitamos un argumento para impedir que la secta se adentre más en el Sistema Interior. Hemos de preservar nuestros fieles en: Urano, Marte, Mercurio, la Luna... No podemos permitir la libre circulación del Argos, ¿Qué justificación se puede esgrimir para impedir que entre en contacto con más gente?
-Un peligro. La humanidad ha de verlos como un peligro. Es la única forma en que podríamos obrar, enmascarados por una imagen de falsa legitimidad -dijo una segunda voz.
-En la plataforma hubo un incendio de naturaleza química, ¿no?. Un contagio. Una enfermedad. Una cuarentena. Podríamos inmovilizar la nave de los Redentores más de un mes. Incluso se estaría autorizado a emplear la fuerza para evitar un contagio masivo.
-Una pandemia. Me gusta. ¿Cuál ha sido epidemia más severa de las últimas décadas? -preguntó Romano Barredo.
-Las Fiebres Karolus -dijo la tercera voz y después añadió-: aunque es una enfermedad espacial, el Virus K no se transmite entre humanos. Los hombres no son portadores.
-Ya está: una variante polimórfica del Virus K. Una mutación transmisible entre humanos. Se ha de filtrar a la prensa de forma anónima. Un aviso recibido desde PS-Perseo, alguien que alerta del progreso implacable de las Fiebres Karolus en aquel lugar.
-Sólo será una acusación sin nombre -dijo la segunda voz.
-La primera piedra que se lance no tendrá nuestra mano visible detrás, pero las siguientes piedras sí tendrán nombres propios -expuso Romano Barredo-. No nos faltan hijos predilectos dentro del Consejo Global. Por ejemplo: Aristóbulo Duris. No necesita mucho más para conseguir un decreto de cuarentena.
-Aristóbulo ya ha hecho demasiado. Ha sido un portavoz muy visible en las últimas jornadas. Necesitamos un relevo, otro rostro delante de la clase política, de otra forma parecería una cruzada personal del consejero griego.
-No se hable más: Meandro Carano, del Partido Humanista. También ha demostrado ser un hijo fiel a su fe en estos difíciles días; no como los descreídos que queremos salvar de la secta que viene de las estrellas.

Regeneración

-Aunque el poder que más empleamos los Maestros Redentores es nuestra capacidad para aliviar el sentimiento de culpa, esta facultad se puede hacer extensiva a todas las formas de dolor. La empatía nos convierte en receptores humanos, captamos las sensaciones que nos rodean y, cuando lo creemos conveniente, las absorbemos hacia nuestro interior. No importa que la sensación sea psíquica o física. Remordimiento o puro dolor. Es indiferente.
-Podemos traer mucho consuelo -dijo Loana.
-Debemos de traerlo, es una obligación irrenunciable -apuntó el Maestro a su aprendiza-, de lo contrario perderíamos nuestras facultades. No podemos engañarnos a nostros mismos, la empatía requiere una conciencia limpia y claridad de espíritu.

Marte no es sólo el dios de la guerra, también es la colonía espacial que mayor mortandad ha sufrido en su historia reciente a causa de las Fiebres de Karolus. Cuando en la prensa aparecen las primeras filtraciones anónimas, sospechas de que un brote de Virus K se ha detectado en PS-Perseo y amenaza con expandirse para volver a desolar el Sistema Solar como un funesto cometa que retorna cíclicamente por las mismas regiones, las autoridades marcianas declaran el estado de emergencia sanitario y cierran las rutas comerciales que atraviesan su jurisdicción.
Nix Olympica, la ciudad del Monte Olympo marciano, empieza a repartir entre sus habitantes las escasas vacunas contra las Fiebres Karolus, según edad, condición física y demás factores de riesgo a tener en cuenta. Las dosis son insuficientas y no pueden evitarse tumultos provocados por el pánico.
Para los colonos marcianos que se han quedado sin vacuna, sólo se les puede ofrecer una detección precoz de la enfermedad. El Virus K, aunque todavía es bastante desconocido, tiene muchas similitudes con la antigua Fiebre Ondulante y pueden aplicarse los mismos métodos de observación. Se emplea para ello el Test de Theiler Modificado que permite descubrir los receptáculos del virus por muy diversos que sean.
Del espaciopuerto Valle Marinaris, el gigantesco cañón natural que atraviesa la superficie del planeta rojo a lo largo de miles de kilómetros, despegan y se relevan constantemente diez interceptores F-33 que patrullan sin descanso las fronteras marcianas. Su misión es clara: nadie puede adentrarse más en el Sistema Interior, bajo riesgo de ser desintegrado.
Las mentiras tienen las piernas largas y corren deprisa. La falsa enfermedad ha ganado ya la batalla. La ausencia de infecciones confirmadas, lejos de tranquilizar los ánimos, volverán todavía más desconfiadas a las autoridades sanitarias de Nix Olympica.
Por su parte, PS-Perseo desmiente la falsa acusación. Dentro de la plataforma no se ha producido ningún caso conocido de Fiebres Karolus y presentan los dos últimos informes epidemiológicos que demuestran sin lugar a dudas la ausencia de enfermedades contagiosas.
El Consejo Global no concede credibilidad a los datos y se aprueba un Decreto de Cuarentena.
PS-Perseo exige el nombre de la fuente anónima de información que ha filtrado sin pruebas contrastables la noticía de la epidemia a la prensa. Silencio por respuesta. Acogimiento hipócrita a la confidencialidad de las fuentes de información y al secreto profesional.
El embajador de la plataforma sideral es llamado a consulta y se prepara para abandonar la Tierra. Inicio de conflicto diplomático.


Purificación

-La empatía es como un músculo, cuanto más se ejercita más se desarrolla. Ahora sólo eres una aprendiza, pequeña Loana. Cuando desenvuelvas completamente tus facultades ya verás que cada vez necesitarás Intervalos de regeneración más pequeños para recuperarte de los esfuerzos psíquicos.
-¿Se sabe la causa? -preguntó Loana.
-Nuestro sistema nervioso se especializa. Después de cada comunión mental: compara, aprende y recuerda. Y cada vez necesita menos tiempo para reaccionar ante dos estímulos iguales, es una suerte de elasticidad psíquica. Habrá un día en que absorber los sentimientos de culpa ajenos casi no te debilitará.


El cinturón de Kuiper es la segunda colonía en presentar una protesta formal ante el Consejo Global, pues de ese lugar son los Maestros Redentores que viajan en el Argos. Kuiper advierte que si no se respeta la libre circulación de ciudadanos -pues considera que todo es una arducia para inmovilizar a los peregrinos de las estrellas-, no quedará más remedio que repudiar a la cámara política terrestre como órgano válido para discutir de los asuntos coloniales.
Los políticos contienen el aliento, se imaginan lo que pasará si Kuiper retira también a su embajador. Le seguirán con el tiempo: la nube de Oort, Basel 10, Centauro, Ophiucus... en fin un reguero de deserciones y de conflictos.
La única persona capaz de cambiar el curso de los últimos acontecimientos es un modesto periodista de La Gaceta Universal, Arthur Martindale que después de varios seguimientos y escuchas, ha conseguido reunir un dossier que demuestra la creación en la sombra de una alianza de patriarcas religiosos que desean evitar a cualquier precio el impacto cultural que le supondría a la humanidad el contrastar las antiguas formas de fe comparándolas con respecto a la Redención. Una teoría de la conspiración, pero documentada con nombres concretos, fechas comprometedoras, fotografías e incluso transcripción de las conversaciones de los propios jerarcas religiosos.
Es tarde y el callejón es oscuro. El dossier le quema en las manos al periodista, mientras se retira a su casa a revisarlo por última vez antes de llevarlo a la imprenta, a las insaciables máquinas rotativas y que la sociedad pueda decidir con todos los elementos de juicio a su alcance. Un coche se detiene a su lado. La portezuela se abre y una voz le llama.
-¿Martindale?,¿Arthur Martindale?
-El investigador asiente con un movimiento de cabeza. Agarra el dossier de la conspiración con más fuerza.
-No se oponga. No arriesgue su futuro ni el de los suyos. Nunca podrá detener las fuerzas que hay en movimiento -dice la voz desde las sombras del coche-. Los sentimientos no obedecen a razones y eso es lo que sucede aquí y ahora. La humanidad está básicamente unida por un sentimiento, el sincretismo. Los religiosos convinieron hace siglos en que detrás del universo existía una fuerza única, idéntica en esencia, divina en su origen, y que sólo se diferenciaba de un culto a otro en su forma de expresión. La religión, tal como la hemos conocido siempre, es sentimiento. Ayudar a los redentores es pedir que o bien dejes de amar lo que siempre has amado, o por lo menos que empieces a desconfiar de ello. Créame, Sr. Martindale, somos criaturas imperfectas y no haremos más que rechazar la mano amiga que se nos ofrece desde las estrellas.
Arthur duda, pero no entrega el dossier. El desconocido en sombras añade un nuevo y definitivo argumento:
-Esta noche, en este callejón, puede usted llorar por los Redentores o por otras personas -unas fotos le son mostradas desde el interior del vehículo. Es la familia de Martindale. Su esposa y sus hijos-. Usted decide hasta qué punto vale la pena mostrar la verdad al mundo.
El periodista se siente insignificante y desválido. El dossier, finalmente, cambia de manos. La vida de los suyos acalla los gritos de su conciencia.


Introversión

-Desde el inicio de los tiempos, el hombre siempre ha buscado conocer y controlar las fuerzas invisibles, aunque sensibles, que regían el universo. A ellas se acercaba de forma intuitiva por medio de la plegaria y la oración. Pequeña Loana, ¿cuál sino era el poder oculto tras una oración? ¿Qué misteriosos impulsos cósmicos se esperaban movilizar al rezar? Hoy gracias al conjunto de prácticas que forman la Redención sabemos que todo se resume en diferentes estados energéticos y la capacidad de manipularlos, pero para llegar a esta interpretación racionalista han sido necesarias varias etapas intermedias de transición. Las antiguas religiones han sido básicamente eso: momentos imperfectos, aunque necesarios, en el ascenso hacia un nivel superior.

-No podemos permitirnos transmitir al resto del cosmos que en este planeta, cuna de la humanidad, medimos a las personas y a las religiones con doble rasero. Quizás en ningún otro lugar se debería estar tan obligado como aquí a ser comprensivos y tolerantes con las distintas costumbres y modos de pensar -dijo Clito Manguel .
>>¿Cómo mantendremos el respeto y la representatividad de esta cámara? Si no somos capaces de integrar la totalidad del conjunto de corrientes de opinión, el Consejo Global será repudiado sin duda por muchos de nuestros hermanos de las estrellas. ¿Cómo dialogaremos con los lejanos sectores: Atenea, Basel 10, Ophiocus o Centauro; si no es desde una cierta autoridad moral?
>>La cuestión es sencilla, si continuamos negando la igualdad de los representantes religiosos de las colonias espaciales, cuánto tardaremos en ser repudiados nosotros mismos y este Consejo Global. La Tierra no puede escudarse por más tiempo en una falsa epidemia para inmovilizar lejos de nuestras fronteras a la nave de los Redentores. Les recuerdo, señorías, que todavía no se ha documentado un sólo caso contrastado de contagio originado por el Virus K. Las estrellas nos contemplan en estos momentos y nos juzgarán, caballeros, no les quepa la menor duda.
Hemos de mentalizarnos, la Tierra ya no está sola, ya lucen otras muchas civilizaciones en el firmamento que merecen un gesto de igualdad por nuestra parte.
>>Quizá personalmente yo no acepte que en el Cinturón de Kuiper han conseguido armonizar el binomio ciencia y religión, racionalizando la espiritualidad, peró una cosa es segura: puedo y debo respetarlo. Es un debate complicado porque nos obliga a cuestionarnos ideas arraigadas desde milenios. Reflexionen señorías, el espíritu pionero, aquel que hace avanzar a las sociedades, hoy reside en el espacio exterior. Son los colonos quienes soportan los rigores del viaje espacial y se enfrentan a los elementos. Los hijos de las estrellas son el futuro, las nuevas semillas del destino, y ninguna sociedad sobrevive si desprecia su futuro.
Desde la mesa presidencial, el prefecto Filipo Larnaka dejó de meditar en la debacle política que se avecinaba. La férrea disciplina de partido haría que conservadores y humanistas arrasaran en bloque la defensa que de los redentores hacían liberales y tecnócratas. La votación estaba perdida de antemano. No, sus pensamientos eran otros. El prefecto cavilaba sobre la transformación que se estaba dando en Clito Manguel. Un consejereo antaño polémico, sin fondo ni oficio, y que ahora se alzaba sobre sus limitaciones. Estaban siendo testigos del nacimiento de un verdadero hombre de estado, de un mediador que sabía situarse en el lugar de los demás e intentar llegar a un acuerdo, huyendo de la confrontación destructiva.
El segundo pensamiento del prefecto fue que el debate era televisado. Miles de millones de almas estaban identificando a Clito Manguel como una de las pocas voces amigas en la Tierra que no veía a las colonias exteriores con recelo y temor.


Contemplación

-¿Qué somos, en realidad? -preguntó Loana.
-Somos receptores humanos, hemos nacido para la contemplación. En verdad nosotros no somos nadie, no podemos ayudar a una persona si no lo desea. Sólo manipulamos energías que ya están creadas: encontramos y mejoramos lo que ya existe en el interior de la gente. Pero igual que no se puede hacer que vuelva atrás una nueva forma de vida, lo mismo sucede con los mecanismos de la evolución cuando se aplican al ámbito espiritual. Estamos aquí y ahora, eso significa que hay un sitio y una finalidad en este universo nosotros. Precisamente por ello, aunque vengan tiempos difíciles, los Redentores saldremos adelante y encontraremos nuestro destino.

En contadas ocasiones el prefecto Filipo Larnaka invitaba a alguien a visitar su biblioteca privada. Era un personaje que una vez concluidas las sesiones parlamentarias gustaba de perderse entre papiros, códices, incunables y registros históricos de muy distinta procedencia.
-Me siento honrado por esta invitación -dijo Clito a modo de saludo.
-Reunir todos estos volúmenes ha sido la gran dedicación de mi vida junto con la política -afirmó el prefecto-. Ver y contrastar cómo el reino de las ideas evoluciona con el paso del tiempo. Yo opino que la concepción del mundo sufre variaciones cíclicas, cada cierto periodo de tiempo se ha de desechar la opinión generalmente admitida y sustiuirla por un razonamiento innovador.
-¿A dónde quiere llegar?
-A los debates de las últimas sesiones -dijo Filipo-. Enlazarlo con los rituales de purificación que realizan los redentores. Verá, Clito, aunque suene a imposible hasta hace pocas décadas en muchos lugares de la India todavía se pensaba que nuestro planeta, la vieja madre Tierra, se apoyaba sobre unos gigantescos elefantes a modo de pilares. Era una tradición popular muy arraigada. A ningún humilde campesino de ese país se le podía hablar de polvo cósmico, cometas, asteroides, agujeros negros... y sin embargo usted y yo sabemos que todo eso existe y no por ello es una ofensa.
-¿Lo está comparando con la repulsa que han manifestado los partidos Conservador y Humanista?
-Sí. Esa cerrazón de ideas lo único que demuestra es que hay concepciones del mundo que son intocables.
-¿Por qué? -preguntó Clito.
-Porque los argumentos tradicionales están más cerca del reino de los sentimientos que del de la razón. Los hombres no tenemos mentes lógicas, sino emotivas. No razonamos normalmente a priori, sino que justificamos nuestros sentimientos. No somos mejores que esos campesino indios que no pueden admitir nuevas explicaciones que las que han heredado de la tradición popular. Finalmente, los redentores también se han dado cuenta del conflicto que nos ocasionaba su presencia.
-¿Se han ido?
-Hace apenas cuatro horas que han disgregado los amarres energéticos que retenían a la nave Argos en el espaciopuerto de la plataforma sideral Perseo. Han virado ciento ochenta grados y retornan al Cinturón de Kuiper.
-¿Por qué me cuenta todo esto? -dijo Clito.
-Le he observado en los últimos debates. Le he visto crecer como líder. Le he visto buscar la armonía , defender el bien común y ofrecer honestidad dentro del proceso político. Es absurdo pensar que no hay más personalidades que concedan el beneficio de la duda a los redentores. Pero parece que se han ido acallando las voces que podían defender a los peregrinos de las estrellas. Usted es uno de las pocos individudos que no ha sido silenciado. Pero son malos tiempos para heroicidades. Como le he dicho, nuestro cerebro es en verdad emotivo. Mucha gente sólo verá que usted ha defendido una concepción del mundo que contradice creencias milenarias. Si se queda, sufrirá el revanchismo y la persecución. No le perdonarán. En otros tiempos hasta le hubieran quemado en una hoguera.
-Lo que dice tiene una cierta lógica, lo admito. Estamos asistiendo a un cierto fenómeno de fanatismo religioso. ¿Qué me sugiere?
-Siga la estela del Argos, márchese detrás del rastro iónico que ha dejado. Usted todavía es joven y puede soportar los rigores del viaje espacial. Se acercan tiempos tumultuosos y difíciles que requerirán de políticos verdaderos. Las colonias exteriores requerirán de hombres ilustres que medien en este conflicto religioso. El debate ha sido televisado, su fama le precederá. Allí le espera un porvenir y simpatías. Aquí por el contrario, sólo una vía muerta. Un dique seco. Hágame caso amigo mío. Por el bien de todos, siga la estela del Argos.


Autor: Claudio Landete Anaya; Mataró, Barcelona, España.
Relato inédito.


 

 

Esta página pertenece a la Asociación Cultural MUNDO IMAGINARIO. Libro Andrómeda es una colección de libros dedicados a la ciencia ficción que se escribe actuálmente en el panorama Esta página pertenece a la Asociación Cultural MUNDO IMAGINARIO. Libro Andrómeda es una colección de libros dedicados a la ciencia ficción que se escribe actuálmente en el panorama nacional. El primer número de la serie: FANTASMAS CIBERNÉTICOS apareció en el mercado en enero de 1999. Te mostramos nuestro trabajo y la forma que tienes de conseguir los ejemplares que te interesen. Contacta con nosotros para conseguir nuestros libros en libroandromeda@hispavista.com. Página diseñada y mantenida por Jordi Armengol. Los derechos de las portadas de Libro Andrómeda pertenecen a Jordi Armengol. Gracias por vuestra visita.